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Cuando el amor no es suficiente

Reflexiones de: Las crisis en pareja

Luego de una crisis de pareja, en la que se ponen en duda los sentimientos, en la que se siente emociones negativas con respecto a su pareja, a menudo ocurre que esta persona crea que no es posible amar como antes. Pueden decir que quieren, pero no encuentrán esa chispa necesaria para seguir adelante con la pareja.

Parte de la solución comienza por comprender cómo ha empezado toda esta situación, comprender que el enamoramiento es una cosa y el amor es otra, comprender que hay etapas en el matrimonio, comprender que hay etapas en la vida de las personas. Todo esto no es sencillo, no basta con decírselo y ya está. Es necesario comenzar un tipo de comunicación diferente, para que la persona que cree que no es posible, empiece por entender que “el Tango se baila entre dos”.

Porque la realidad es que, si una pareja ha funcionado, si se han casado enamorados, pueden superar una crisis, pueden superar una dificultad. El factor fundamental para que esto se supere y puedan mejorar la comunicación en la pareja - sentirse incluso mejor que antes - es que la persona que cree que no es posible, cambie esta creencia por una duda. Cuanto máás grande sea esa duda, mayores las posibilidades que esta se transforme en una creencia.

Muchas parejas pueden evitar el divorcio, superar una crisis, perdonar una infidelidad y ser felices tras una dificultad. Es necesario aprender a comunicarse mejor, a comunicarse de verdad, a ser honestos con sus sentimientos, a lograr que nuestra pareja se cuestione en lugar de sentir que nosotros le obligamos a aceptar las cosas como las vemos o como querríamos que fueran. En este caso, recomiendo hacer un entrenamiento con un terapeuta de pareja para hacer los cambios necesarios. Esto hará el camino más sencillo.

Eso sí recuerda que, si quiere irse de tu lado, ábrele la puerta, ponle las maletas de sus promesas y sueños en la puerta y cierra. Cuando uno de los dos no ama más o no como antes, es el momento de hacer las maletas; llora lo que quieras llorar y luego a seguir adelante. No malgastes tu paso por esta vida pretendiendo que alguien se quede a tu lado por l&oaacute;stima, por temor a todas las explicaciones que debe dar a familia y amigos, por un favor o por culpa. Tiene derecho a irse, incluso a dejar de amarte, no podemos manipular el presente con el pasado. Si su deseo es marcharse, es preferible que sea sincero/a y lo haga, a que se quede mintiéndote; así serán infelices los dos o más, si hay hijos.

Tal vez te llenes de ira, o frustración; eso es sano, puesto que estás atravesando una pérdida y deberás necesariamente aprender a elaborar ese duelo. La buena noticia es que en la vida todo pasa y la información que a diario recibimos es tan grande, que no hay tiempo de parar y quedarnos en lamentaciones esperando que algo suceda, nada será como antes. A veces las personas se van de nuestras vidas, pero somos nosotros quienes los seguimos sosteniendo en ella mediante la resistencia, la evasión y la negación. Sin embargo, lo que muere no puede resucitarse ni siquiera con los más cálidos recuerdos del amor vivido.

Aceptar que varias cosas no estáán en nuestras manos, nos hace madurar, crecer, entender que cada uno tiene derecho a vivir de una forma diferente, enamorarnos de otras cosas en la vida, que muchas veces no vemos.

Si quiere irse y no luchar por ustedes, es su decisión, aprende a aceptar que los dem&oaacute;s también tienen derechos como tú; aunque te resulte un tanto inaceptable, vence tu terquedad y en el futuro de esta experiencia habrás aprendido mucho más de lo que hoy crees. En ese aprender está la reconciliación con la vida y con quienes somos, porque nos adentramos al retorno a casa. En esta vida estamos de paso, una temporada fugaz. Cada día que perdemos siendo infelices y haciendo infeliz a otros, son días que ya no se recuperan.

No se padece por las decisiones de los otros, sino por la interpretación que se hace de ellas: si se va, lo interpretas como fracaso, insuficiencia, incapacidad personal o desamor y a veces la gente se va por miedo, por conflictos personales o por sus propias limitaciones.



Martha Flautero Romero. Psicóloga Sistémica. Especialista en terapias alternativas.

“No digas no puedo ni en broma, porque el inconsciente no tiene sentido del humor, lo tomará en serio, y te lo recordará cada vez que lo intentes” Facundo Cabral